El metal es uno de los materiales más resistentes en la construcción, pero es vulnerable a la corrosión. Ya sea por la humedad, el salitre en zonas costeras o los gases en ambientes industriales, el acero y el hierro tienden a degradarse si no cuentan con la protección adecuada. Los recubrimientos anticorrosivos son un sistema de defensa diseñado para detener la oxidación y evitar reparaciones costosas o fallas estructurales peligrosas.
¿Qué son los recubrimientos anticorrosivos?
Los recubrimientos anticorrosivos son materiales que se aplican sobre superficies metálicas para actuar como una barrera física entre el metal y los agentes corrosivos del ambiente, como el oxígeno y el agua. Estos recubrimientos tienen propiedades químicas que inhiben la formación de óxido, algunos funcionan por barrera y otros por inhibición.


Beneficios de aplicar un sistema anticorrosivo profesional
- Ahorro a largo plazo: Es mucho más barato en cualquier construcción prevenir el óxido que reemplazar una estructura dañada.
- Seguridad: Evita que vigas, tanques o escaleras pierdan su capacidad de carga por el desgaste del metal.
- Estética duradera: Mantienen el color y el brillo por mucho más tiempo, incluso bajo el sol intenso.
- Resistencia química: Ideales para plantas donde se manejan aceites, ácidos o solventes.
Tipos de recubrimientos anticorrosivos
No todas las estructuras necesitan la misma defensa. La elección de los recubrimientos anticorrosivos depende de qué tan agresivo sea el entorno:
- Protección estándar: Es ideal para herrería general y estructuras que no están expuestas a químicos agresivos. Secan rápido y dejan la superficie lista para el acabado.
- Uso rudo industrial: Cuando se necesita resistencia contra derrames de solventes, aceites o limpieza constante. Estos recubrimientos anticorrosivos crean una capa extremadamente dura y difícil de rayar.
- Ambientes de extrema corrosión: Ofrece protección galvánica, es el que se utiliza en puentes, barcos o zonas pegadas al mar donde el óxido suele avanzar muy rápido.
- Acabados de color (Esmaltes): Además de proteger, estos productos dan el acabado estético final, resistiendo los rayos UV para que el color no se deslave con el tiempo.
| Tipo de Ambiente | Descripción | Solución Recomendada |
| Urbano / Rural | Humedad moderada, poca contaminación. | Primarios alquidálicos y esmaltes |
| Industrial | Presencia de químicos, gases y alta humedad. | Sistemas epóxicos de alta resistencia |
| Marino / Costa | Salitre constante y humedad extrema | Primarios ricos en zinc y acabados de poliuretano. |
¿Por qué es importante elegir el sistema correcto?
No todos los recubrimientos anticorrosivos funcionan igual, aplicar un anticorrosivo básico de ciudad en una estructura frente al mar, es muy probable que el óxido aparezca pronto. Además, al aplicar los anticorrosivos se debe tener en cuenta el tiempo, especialmente si es durante la construcción, para evitar que el mal clima o el ambiente afecte de manera rápida los materiales metálicos o de acero.
TAMBIÉN TE RECOMENDAMOS: 5 consejos para proteger construcciones durante las lluvias


Lo ideal es siempre crear un sistema de capas:
1. Limpieza previa: Eliminar grasa y óxido viejo en el metal o acero.
2. Primario: Colocar el recubrimiento que va directo en el metal, ya sea de zinc o uno básico.
3. Acabado: Poner una capa final que da color, pero también protege al recubrimiento del desgaste ambiental.
Elegir el sistema adecuado asegura que tu inversión dure años y no solo unos meses. En Imperquimia, contamos con una línea de recubrimientos anticorrosivos ideales para cada necesidad. Contáctanos dando clic al botón de WhatsApp que se encuentra en la esquina de tu pantalla y contacta a uno de nuestros asesores.
Dale a tu infraestructura la protección y encuentra la protección ideal para tus estructuras metálicas.

